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El final de curso llega, y con él la revisión del camino recorrido. Por eso, el Consejo Pastoral de nuestra parroquia, antes llamado Junta Parroquial, se ha reunido el viernes 17 de junio para repasar las actividades y objetivos realizados en la parroquia en el curso que concluye, y también aquellos que han quedado pendientes o han sido deficientes.

El Consejo de Pastoral de nuestra parroquia es un órgano de corresponsabilidad muy importante cuya finalidad es coordinar todas las actividades pastorales y marcar las prioridades de acción. Es, en definitiva, un grupo encargado de ayudar al sacerdote en la tarea de la evangelización.

Los miembros de nuestro Consejo de Pastoral se eligen cada 3 años. En Becerril lo componen personas de todas las edades y condición: José Manuel Reol, Eugenia Payo, Clara Torres, Bonifacio Pérez, Tomasa de la Huerta, Beatriz Redondo, Gabriel Cisneros, y las hermanas Rosario Jaurrieta y Carmen Rodrigo, juntamente con el párroco.

La reunión de revisión se prolongó por dos horas, en las cuales se repasaron todos y cada uno de los ámbitos de acción de la parroquia:

  1. Vida litúrgica, sacramentos, cofradías y devociones
  2. Evangelización, catequesis y formación
  3. Caridad y solidaridad
  4. Comunión y corresponsabilidad
  5. Patrimonio
A continuación, los participantes compartieron una deliciosa barbacoa en el Cristo, donde pudieron estrechar más los lazos de amistad y el sentimiento de pertenencia y de compromiso con la parroquia de Becerril. La fotografía de la cabecera recoge el impresionante atardecer de dicha jornada desde la ermita del Cristo de san Felices.
El mismo viernes, a mediodía, la cita fue con los niños del grupo de Postcomunión, que llevaron sus bocadillos a la Fuente Puchera, donde compartimos una comida campestre y una tarde de juegos y diversión.
A las cinco de la tarde, después de recoger todas las pertenencias y de una oración de acción de gracias espontánea por todos los momentos y dones recibidos a lo largo del curso, nos despedimos hasta el próximo curso. Nos espera un largo verano por delante y el campamento parroquial, que tendrá lugar en Becerril del 4 al 8 de julio.

Esta entrada va dedicada a todos aquellos padres y madres que tienen la difícil tarea de educar a sus hijos. Educar no es sólo llenar la cabeza de conocimientos, sino sobre todo el corazón de valores.

Y entre los valores, no todos valen lo mismo. Es necesario elegir, priorizar, saber decir no, y a veces, incluso nadar contra corriente:

Y como padres y educadores, el valor del ejemplo supera al de las palabras y los discursos:

Pues eso: los niños hacen lo que ven. También a nivel religioso, no se nos olvide.

Una familia de Chile, compuesto por Valeria Mesina e Iván Olguín, del movimiento apostólico Schöenstatt, ha tenido una fabulosa idea: adaptar el Evangelio para los niños. Y de este modo nace Valiván, una empresa familiar dedicada a producir audiovisuales infantiles de contenido cristiano. Como afirman en su página web,

Nuestro primer y único fin es evangelizar (…). Nuestra propuesta comunicadora consiste básicamente en adaptar los contenidos bíblicos -a veces de difícil comprensión incluso para los adultos- de un modo atractivo, alegre y cercano a las vivencias normales del niño de hoy, sin perder la riqueza y profundidad de los textos originales.

Anhelamos evangelizar, esto es, influir en la cultura, con valores y criterios cristianos, diferentes de los que nos proclama el mundo. Queremos que la gente, a partir de la infancia, aprenda a amar al Dios verdadero y no a los ídolos (…). Dicho de otro modo, queremos que los niños aprendan que Dios es Padre, que quiere nuestro bien, que quiere que seamos felices, confiados en su amor, y que sigamos sus leyes para que lleguemos a nuestra plenitud.

En cada capítulo de la serie “La casita Sobre la Roca” podremos ver a los protagonistas fray Juan -el sabio y bondadoso monje- y a los simpatiquísimos títeres Renata, Leopoldo y Tim, iluminar sus conflictos cotidianos con las Parábolas de Jesús. Los dibujos animados, títeres y las canciones llenas de ingenio nos muestran el amor de nuestro Padre y nos animan a mirarle sin distancias y percibir como el  Evangelio aterriza en nuestras vidas y es Palabra viva.

A continuación, podéis disfrutar de un ejemplo, la parábola de la casa edificada sobre la roca:

El domingo 8 de mayo han tenido lugar en nuestra parroquia de Becerril de Campos las Primeras Comuniones, que han recibido ocho niños: Ariadna, Lara, Silvia, María, Marcos, Miguel, Luis Román y Alberto.

A lo largo de los dos últimos años los niños se han estado preparando en la catequesis semanal en el Monasterio de la Conversión con la hermana Prado, y la última semana ha sido intensa en preparativos, con los ensayos vespertinos en la iglesia, la preparación de la celebración, la distribución de las distintas tareas dentro de la eucaristía y la primera confesión de los niños, que tuvo lugar el viernes 6 hasta altas horas de la noche y en la que también participaron los padres de los niños de la Primera Comunión.

A pesar de que los niños y sus familias se habían preparado a fondo, no sólo en los aspectos exteriores (flores, vestidos, banquete, fotos, video…) sino también en los interiores (fe, oración), los nervios estaban a flor de piel al comienzo de la celebración. En esta entrevista compartieron algunas de sus opiniones y sentimientos minutos antes de la eucaristía:

En esta eucaristía del 3er domingo de Pascua se leyó el evangelio de los discípulos de Emaús, que luego en la homilía sirvió como punto de partida para explicar el sentido y las partes de la eucaristía. A continuación los niños pudieron renovar las promesas de su bautismo, y acto seguido cada uno de ellos leyó una petición de la oración de los fieles.

En el ofertorio, además del pan y el vino, se ofrecieron distintos símbolos como el cuaderno de oración en el que las personas escriben sus peticiones y necesidades, los cuadernos de catequesis de los niños y el icono de la amistad, que nos ha acompañado a lo largo del curso en la celebración de cada sacramento. Además, cada niño presentó una planta, que colocó ante el altar.

El momento culminante y esperado fue la comunión, en la cual los niños recibieron por primera vez a Jesús en la eucaristía y pudieron darle gracias por todos los regalos recibidos, sobre todo el regalo de la vida y la familia. Acogiendo la invitación lanzada por el Evangelio, los niños pidieron a Jesús en su oración: “Quédate con nosotros“, como hicieron los discípulos de Emaús.

La ceremonia terminó con un canto interpretado por los propios niños, acompañados por su catequista Mª del Prado, y una ofrenda floral a la Virgen María.

De este modo finalizó una eucaristía llamada a marcar las vidas de estos niños y sus familias. Ojalá que esta comunión sea la primera de muchas otras, en un camino de fe y seguimiento de Jesús y amor hacia el prójimo.

Por último aprovechamos esta ocasión para compartir un hermoso video en el que el Papa Benedicto XVI se encontró con los niños de Primera Comunión de Italia y respondió sus preguntas y curiosidades.

El pasado martes día 12 de abril los niños y jóvenes de catequesis protagonizaron, junto con los familiares que quisieron asistir, una experiencia diferente: realizaron un Vía Crucis.

Cada grupo, con su catequista, preparó una estación del Vía Crucis, que se leyó públicamente. Entre estación y estación se intercalaron también los cantos y las peticiones, leídos siempre por los niños y adolescentes que participaron.

Durante todo el recorrido los niños pudieron llevar la cruz de Jesús y dos velas.

De este modo los niños pudieron descubrir cómo fueron las últimas horas de la vida de Jesús y las distintas escenas de su Pasión, y comprender que lo que sucedió a Jesús hace casi 2000 años sigue sucediendo hoy, y por lo tanto es posible acompañarle en su sufrimiento y ser agradecidos por su entrega y su amor:

  • Primera Estación: Jesús en el huerto de los Olivos.
  • Segunda Estación: Jesús, traicionado por Judas, es arrestado.
  • Tercera Estación: Jesús es condenado por el Sanedrín
  • Cuarta Estación: Jesús es negado por Pedro
  • Quinta Estación: Jesús es juzgado por Pilato
  • Sexta Estación: Jesús es flagelado y coronado de espinas.
  • Séptima Estación: Jesús carga la cruz.
  • Octava Estación: Jesús es ayudado por Simón el Cirineo a llevar la cruz.
  • Novena Estación: Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén.
  • Décima Estación: Jesús es crucificado.
  • Undécima Estación: Jesús promete su reino al buen ladrón.
  • Duodécima Estación: Jesús en cruz, su madre y el discípulo
  • Decimotercera Estación: Jesús muere en la cruz.
  • Decimocuarta Estación: Jesús es sepultado.
  • Decimoquinta Estación: Jesús resucita.

A lo largo de todo el recorrido los niños supieron crear un ambiente se silencio, respeto y escucha que favoreció la celebración de este acto que, durante los días de la Semana Santa, veremos representado por las calles de Becerril.

Desde el blog de la parroquia, la enhorabuena a todos los niños y niñas de Becerril, así como a sus catequistas, que de un modo discreto pero muy real les están ayudando a conocer y a vivir mejor los fundamentos de la fe.

Cuando tenía tres años su madre le abandonó atado a un poste de electricidad. A los cinco años su padre le dio una paliza que le retuvo en un hospital hasta los siete años. El resto de su infancia la pasó de una casa de acogida a otra, hasta que, ya en la adolescencia y tras varias estancias en la cárcel para menores, vivió la ley de la calle para subsistir. Con esa vida, lo único que le animaba a seguir era el deseo de matar a su padre. Pero el “Big Boss” –como llama a Dios– y el encuentro con personas clave hicieron que su camino diese un giro de 180 grados hacia el perdón y el amor.

Tim GUÉNARD fue un niño rechazado y maltratado por las personas que más le importaban: sus padres. Como su familia no quiso hacerse cargo de él, entró en un orfanato a los siete años donde tampoco nadie lo quiso adoptar. Sufrió el maltrato y el desprecio de las personas encargadas de su cuidado y acabó en un hospital psiquiátrico por un error administrativo. De allí fue a parar a un reformatorio, donde aprendió a pelear y a odiar al mundo entero… Sólo las ganas de matar a su padre le mantuvieron en pie, convertido ya en todo un delincuente de 12 años.

El círculo vicioso siguió su curso con más huidas, maltratos físicos, vivencias en la calle, una violación y las mafias de la prostitución. Pero a los 16 años, una jueza –“la señora jueza”– fue la primera persona que realmente se ocupó de él; le consiguió un trabajo como aprendiz de escultor de gárgolas y, con esta profesión, Tim comenzó a ser alguien.
Tras cumplir la mayoría de edad, el encuentro con otras personas clave le llevaron por un camino de renovación, de perdón y superación de aquella dramática espiral que asoló toda su vida.

Apoyado en el “Big Boss”, Tim es hoy un hombre de casi 50 años, que vive en el sudeste de Francia, cerca de Lourdes, y que está felizmente casado con Martine, con quien tiene cuatro hijos. Un hombre que acoge en su propia casa a personas con problemas, a las que orienta y da ánimos para que encuentren nuevos motivos para vivir, ofreciéndoles un techo y una mano amiga. Un hombre que no olvida la promesa que se hizo en su adolescencia: acoger a otros con las mismas necesidades que él sufrió.

Pero la misión de Tim no sólo se desarrolla en Francia, el culmen de su renovación interior fue escribir un libro autobiográfico (Más fuerte que el odio. Ed. Gedisa, 2003), donde desgrana con sencillez y sinceridad la historia de su vida. A partir de entonces, acude a donde le llaman para narrar su experiencia, demostrándole al mundo que “el hombre es libre de alterar su destino”.

Cuando piensa en su infancia, ¿cuál es su peor recuerdo?

El peor es haber estado tres años en la cama de un hospital por culpa de los golpes que me dio mi papá. Cuando bebía, no sabía lo que hacía y me pegaba sin darse cuenta. Lo que más me dolió es que durante ese tiempo de convalecencia, nunca tuve una visita.

Un día en el hospital, vio que a su compañero de habitación se le cayó el envoltorio de uno de los regalos que recibió. Usted cogió ese papel y lo escondió. Cuenta en su libro que, a pesar de su situación, este simple papel le ayudó a salir adelante…

Sí, eso fue lo que me ayudó. El papel tenía el dibujo de un tren con vagones llenos de juguetes y un oso de peluche que movía su brazo. Lo escondí en los baños del final del pasillo y todos los días me arrastraba hasta allá (no podía andar) para ver mi papel a escondidas; me daba la impresión de que el osito me decía “¡Hola Tim!” y que me daba las buenas noches al final del día. Para mí era la única visita (esto demuestra que lo que desechan los demás puede ser importante para otros). Ese papel me dio un poco de calor y suscitó en mí el deseo de volver a caminar. Gracias a ese esfuerzo para ver mi papel de regalo, aprendí a andar nuevamente.

¿Qué se necesita para superar una situación como la que describe?

Siempre es necesaria la motivación. Yo soñaba que habían metido a mi papá en una lavadora y que llegaba todo nuevo. ¡Tenía tantas ganas de un beso!, o de una mirada, un gesto; pero tristemente nunca llegó… Un día ya no tuve ganas de eso, tuve ganas de vivir para matarlo; y el odio me dio fuerza.

Sin embargo, insiste en que el odio y la violencia no son genéticos, ¿cómo romper ese círculo vicioso?

Si una persona no sale de su entorno, no se da cuenta de cómo es en realidad y, por desgracia, reproduce esas actitudes inconscientemente. Cuando ves a personas que quieren y son queridas eso te ayuda a no reproducir malas conductas. Para los que no tienen cariño, ver a gente con amor es como mirar ese escaparate donde no se puede comprar. Sin embargo, puedes decir: “pues yo algún día viviré de otro modo”. Yo no he reproducido la violencia simplemente porque encontré a gente que me hizo desear cosas más positivas.

¿Qué le permitió olvidar y perdonar?

Ha sido un camino imprevisto en el que encontré a gente que dice en voz alta lo que tú piensas en bajito. Esos que van unos pasos por delante de ti, que han tenido una vida difícil y que ahora tienen una vida muy bella. Me preguntaba por qué y pensaba que yo también tendría una vida así en el futuro. Esa gente te da ambiciones, incluso sin que tú lo sepas. Por eso la mejor manera de ir en contra del destino es ir al encuentro de los demás; porque te dan ilusiones y te enseñan que la vida tiene otro paisaje.

Usted acoge en su familia a jóvenes con problemas, ¿qué les ofrece a diferencia del DASS (el servicio del Estado para niños abandonados)?

Es muy importante que esos jóvenes vean que la vida no es una fantasía, que hay otro modo de existir, que cuando uno comete un error puede pedir perdón e intentar no volver a hacerlo. Para que ellos se convenzan, lo tienen que ver en la práctica.

Nosotros acogemos a los jóvenes y delante de ellos vivimos como una familia normal, por eso no es difícil para ellos imitarnos. Si fuéramos gente “perfecta” sería difícil imitarnos, pero justamente los roces que tenemos en la familia nos dan la oportunidad de crecer. Por eso, los jóvenes piensan: ¿y si yo también fuera capaz de mejorar?


¿Qué les diría a los jóvenes para animarlos a mirar más alto?

A los que tienen la suerte de tener una familia, les diría que es importante respetarla, honrarla y aceptarla; que ni aquellas personas a las que más queremos son perfectas. Muchas veces pregunto a la gente: “¿les has dicho a tus padres o a tus hijos que los quieres?”. Y la gente me dice: “ya lo saben”. Para criticar y decir lo malo, la gente no pone medida; sin embargo, cuando toca decir “te quiero” o “estoy orgulloso de ti” muchos se callan. Se anima a los futbolistas o a los ciclistas, pero es necesario que nos animemos entre nosotros. No es necesario ser un famoso para que alguien te anime. Y cuando los jóvenes ven eso, se producen cambios extraordinarios.

¿Qué influencia ha tenido su esposa sobre usted?

Mi mujer viene de un entorno completamente distinto, en el que no había problemas ni confusiones. Ella es diferente: es sencilla y vive sin complicaciones mentales. Conocía cosas que yo desconocía, tenía valores que me atraían… a veces los extremos se atraen. Y, ante todo, tuvo una mirada bella sobre mí porque si algunas veces soy guay, otras soy muy tonto. Cuando hablábamos yo le decía: “confía en mí y ya verás. Cambiaré”. Algunas cosas las cambiaba fácilmente pero en otras tenía que ponerme tres o cuatro veces. Ella ha tenido la paciencia y la delicadeza de creer en mí, incluso cuando yo dudaba de mí mismo.

¿Y sus hijos?

Los hijos son un regalo hermoso. Hay espejos para mirarse, peinarse y vestirse, pero el espejo para cambiar tu vida está en aquellos que más quieres. Porque uno solo no puede verse a sí mismo. No es suficiente con decirte que vas a cambiar. Los niños exigen que no te des a medias. Ser adulto es fácil, pero para ser una gran persona, se necesita a los niños.

Mis hijos me decían que no hubieran querido tener otro papá y eso me hacía sentir muy orgulloso. Me decían: “papá, has cambiado mucho, eso está muy bien, ya no te peleas”. Yo les digo a mis hijos: “si papá hace algo bien, decírselo; y si hace algo mal, también”. Mi reto es mejorar cada día.

Ha tenido momentos duros pero también luces en la oscuridad: encuentros hermosos como, por ejemplo, con la Madre Teresa de Calcuta en Roma…

Pues yo no lo hice a propósito, no sabía ni quién era. Para mí era una anciana. Eso es otro ejemplo de lo que ha pasado en mi vida: tener encuentros que si los hubiera buscado nunca los habría vivido. Para mí son caricias del “Big Boss”; la vida no sólo te trata mal, eso únicamente pasa en las malas películas. En la vida real, cuando se escucha a la gente que se ha levantado después de vivir situaciones difíciles, uno se da cuenta de que nadie se levanta solo. Yo mismo he tenido personas en mi camino: el indigente que me enseñó a leer, papá Gaby (su padre adoptivo de los servicios sociales del Estado), la buena jueza y el padre Thomas. Todos son como regalos. El regalo más bonito en la vida son las personas que uno ha querido y quiere; y se necesita la vida entera para conocerlas.

Cuando expone su testimonio de vida, ¿cree que ayuda a las personas que tienen problemas?

Yo nunca pido dar ninguna charla pero hay gente que me invita. Recibo muchos correos de personas que han cambiado su vida porque se dicen: “si Tim lo ha conseguido, yo también puedo”. Mucha gente afirma que mi testimonio le ha dado sentido a su vida. Algunos han dejado de beber o de ser violentos y vienen a darme las gracias. Pero yo no he hecho nada. Por ejemplo, la gente lee mi libro y piensa: “Tim no es mejor que yo, así que igual yo también puedo cambiar”.

Por desgracia, se necesita tiempo para que los demás se den cuenta de las cosas, por eso la gente no tiene que desesperarse a la hora de hacer el bien. El campesino, cuando siembra, no va al día siguiente a su campo a echarle la bronca a la tierra y a pedirle que se dé prisa en dar frutos. El amor que se da en este mundo es similar: no es para gente que tiene prisa.

La última semana ha sido de mucho ajetreo en Becerril y en la parroquia de santa Eugenia. A lo largo de todo el fin de semana anterior el pueblo celebró el Carnaval, fiestas de gran arraigo popular aunque dudo que la mayoría de los que se disfrazan pudiesen explicar qué significa Carnaval o por qué se celebra e estas fechas y no en otras. Pues bien, el martes de Carnaval tuvo lugar el evento más numeroso de estas fiestas: la Ascociación de Padres y Madres organizó una fiesta de Carnaval para niños, con la tradicional quema de la sardina al final. Los más pequeños se divirtieron a lo grande con sus variados disfraces, mientras que algunas madres y padres les acompañaron en esta jornada de música, convivencia y alegría.

El Miércoles de Ceniza tuvo lugar en nuestro pueblo la celebración con la que se inaugura la Cuaresma, este tiempo penitencial de preparación a la Pascua que dura 40 días. En Becerril los católicos pudieron escuchar la invitación a la conversión de boca del sacerdote en dos ocasiones: a las 5 de la tarde se celebró el rito de imposición de la Ceniza a niños y padres (aunque asistió también un numeroso grupo de abuelos), y a las 8, la eucaristía con imposición de la ceniza en santa Eugenia para el público en general.

A continuación, algunas imágenes de la celebración de la Ceniza con los niños y jóvenes y sus familias, en el Monasterio de la Conversión:

 

Otro evento importante de la parroquia esta semana han sido las charlas cuaresmales, que comenzaron este jueves, en un lugar y a una hora diferentes de las que aparecían en el cartel anunciador. Serán en adelante no en el Monasterio de la Conversión sino en la sacristía de santa Eugenia, y no a las 6.30 sino media hora más tarde, a las 7.

Este primer jueves el tema de la charla, a la que asistieron más de 50 personas, fue “La Misericordia de Dios en la Biblia“. En ella se hizo un repaso por la Historia de la Salvación deteniéndonos en las intervenciones más importantes de Dios en favor de su pueblo. Nos detuvimos de modo especial en el Nuevo Testamento, ya que la persona Jesucristo supone la revelación más plena de la misericordia de Dios para con los hombres. A continuación puedes leer o descargar el texto de la charla:

El próximo jueves, en la semana del Día del Seminario, se proyectará la película “La última cima“, sobre el sacerdote madrileño Pablo Domínguez, fallecido en trágicas circunstancias en febrero de 2009.

Esta Cuaresma, en la parroquia de Becerril, trataremos de cultivar nuestra fe a través de una serie de encuentros de formación. Porque un cristiano que no profundiza y alimenta su fe a través de la reflexión acaba por tener la fe del carbonero. Y esa fe, como la casa edificada sobre la arena, se viene abajo ante la mínima dificultad.

Estos encuentros tendrán lugar todos los jueves de Cuaresma, a las 19.00h, en el Monasterio de la Conversión. El calendario de las charlas aparece más arriba en el cartel y la entrada es libre y gratuita.

Estas reuniones están dirigidas a todos los miembros de nuestra parroquia, en especial a las personas más implicadas en la vida parroquial, a los padres con hijos en edad escolar (y por lo tanto en catequesis), a los miembros de las cofradías. En general, están pensadas para todo aquél que desee conocer más y profundizar en la fe cristiana, en la Biblia, el el conocimiento de la persona de Jesús, etc… Las charlas estarán seguidas de un tiempo para el debate, las preguntas y el compartir.

Dos de las citas consistirán en el visionado de una película; la primera de ellas, “La última cima”, que se verá el 17 de marzo, se enmarca en la semana previa al día del Seminario, y gira sobre la figura de Pablo Domínguez, sacerdote madrileño recientemente fallecido.

La segunda película, que se proyectará el 7 de abril, se dirige especialmente a matrimonios y parejas: “Fireproof”, “A prueba de fuego”, y narra la historia de un matrimonio que, con la ayuda de Dios, intentan superar las crisis de su convivencia familiar.

Desde aquí invitamos a todos los parroquianos de Becerril de Campos que se pasen los jueves de Cuaresma a las 7 por el Monasterio de la Conversión. ¡Tenemos una cita con nuestra fe!

En este vídeo se recoge una charla en la que, a través de la comparación de un juego de póquer, se aportan interesantes ideas que ayuden a los padres a fortalecer la autoestima de sus hijos, fundamental para afrontar la vida con autonomía y vivir en felicidad y comunión consigo mismos.

 

Este año la jornada de Manos Unidas, que se celebrará el domingo 13 de febrero tiene una resonancia especial; no en vano la organización ha recibido en 2010 el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia, como reconocimiento a su labor de cooperación al desarrollo en los países pobres y de educación a la solidaridad en España.

La presente campaña lleva como título “Su mañana es hoy”, y su objetivo es reducir en 2/3 la mortalidad infantil de los niños menores de 5 años.

Manos Unidas nació en 1960, cuando un grupo de mujeres de Acción Católica acogieron el llamamiento de la FAO y lanzaron en España la campaña contra el hambre en el mundo, dedicando una jornada a recoger fondos mediante una colecta en parroquias y colegios, destinada a los países de África y la India. Esta jornada ha alcanzado gran popularidad en la sociedad española. Manos Unidas está presente en todo el país a través de 71 Delegaciones, una en cada diócesis de España.

Los fondo de Manos Unidas proceden de la citada colecta anual, de las cuotas de sus socios y de donativos, y un 87% de los cuales se destinan íntegramente a la financiación de proyectos. En 2008 contaba con más de 96.000 personas entre socios, voluntarios y colaboradores, y sólo 203 profesionales contratados. En 2005 la colecta ascendió a 52.000.000 €, con los cuales se financiaron 700 proyectos repartidos en 60 países.

En nuestro pueblo de Becerril existe un numeroso grupo de voluntarias que se reúnen a lo largo de todo el año para elaborar labores artesanales. Afrontan esta campaña con renovadas ilusiones, ya que además de la Jornada de Manos Unidas que tendrá lugar el 13 de febrero, se disponen a organizar el Día del Ayuno Voluntario, el 11 de febrero, la Cena contra el Hambre, de la que se informará más adelante, y la Marcha Solidaria el 21 de mayo.

Todos los fondos recaudados por estas actividades y por la venta de las labores artesanales de las voluntarias irán destinados a financiar un proyecto en Etiopía por el valor de 42.238€: el equipamiento de una escuela de educación primaria (mobiliario y equipos para 16 clases, biblioteca, laboratorio, sala de informática, sala de profesores, oficinas, enfermería y salón multiusos) en la localidad de Soddo.

Lee aquí el manifiesto de Manos Unidas para esta 52ª campaña.

Esta semana tiene lugar en Palencia el 3º ciclo de Cine Espiritual “Firmes en la Fe”, que tiene como objetivo acercar a los más jóvenes al cine con valores. La Delegación Diocesana de Enseñanza Religiosa, organizadora del evento, ha seleccionado algunos de los títulos más interesantes del panorama cinematográfico reciente para ofrecerlos a los jóvenes, en sesiones de mañana y tarde.

Por la mañana las películas se dirigen a los estudiantes, tanto de Primaria como de Secundaria y Bachiller, en horario lectivo, mientras que las sesiones vespertinas se abren a los niños y jóvenes de los grupos parroquiales, de catequesis y sus familias.

Las sesiones tienen lugar en el Auditorio de Caja España, situado en la Calle Mayor, 54, y la entrada cuesta solamente 1€. Las sesiones tienen lugar a las 9.15 y 11.30 por la mañana, y a las 17.30 y 20.00 por la tarde.

Los organizadores han distribuido también una guía didáctica, para que después de asistir a la películas sea posible profundizar en su mensaje en clase o catequesis.

En la parroquia de Becerril se ha ofrecido esta actividad a los niños y adolescentes, que la han acogido positivamente. El martes 8 de febrero los niños de Primera Comunión asistirán a las 17.30 a la proyección del film “Charlie y la Fábrica de Chocolate”. El niño Charlie Bucket encuentra un boleto dorado en una tableta de chocolate, lo cual le permite visitar la mayor fábrica de chocolate del mundo, donde vivirá increíbles aventuras.

El viernes 11 de febrero los niños de Postcomunión asistirán a la sesión de 17.30 para disfrutar de la divertida película “Up”, de la factoría Pixar. Cuenta la historia de Carl Friedricksen y su esposa Ellie, una pareja de ancianos. Al fallecer su mujer, Carl se dispone a cumplir un viejo sueño: viajar al salto del Ángel, la catarata más alta del mundo.

A la segunda sesión vespertina asistirán los chicos de Confirmación y Postconfirmación. La película elegida es “The blind side. Un sueño posible”, que cuenta la historia de “Big Mike”, un joven que creció en un ambiente desfavorecido. Su vida sufre un giro cuando una mujer de clase alta, interpretada por Sandra Bullock, lo acoge en su casa.

El Norte de Castilla, en su edición del 7 de febrero, se hace eco de la noticia, así como el Diario Palentino en su edición del 8 de febrero.

A continuación podemos ver el tráiler de las citadas películas:

Todas las semanas los más jóvenes de nuestra parroquia tienen una cita con sus catequistas. Los más pequeños en el colegio del Santo Ángel con la hermana Rosario y Beatriz, y los demás grupos en el Monasterio de la Conversión con Mª del Prado, María y Marlene dedican una hora a la semana no sólo a aprender más cosas sobre Jesús, sino también a dar los primeros pasos en la oración, la celebración y a conocer cómo deben comportarse como cristianos.

Seguramente los padres, abuelos y demás familiares se han preguntado más de una vez con curiosidad cómo son las catequesis en el año 2011, tan diferentes a las que quizá conocieron en su infancia. Esta semana nos hemos asomado a las aulas de imprevisto para saber quiénes son y qué hacen nuestros niños. Esto es lo que hemos descubierto en el grupo que hará este año la Primera Comunión, guiados con cariño por su catequista sor Mª del Prado:

Los más mayores de Postcomunión, un grupo activo y muy participativo, cuya catequista es sor María, están implicados en varias tareas. Quizá la más visible es ayudar en misa como monaguillos los domingos. Esto es lo que nos encontramos al entrar en su clase: sorprendentemente tranquilos, aunque al final se desmelenen:

Más adelante seguiremos conociendo los demás grupos de catequesis, tanto los pequeñines como los más mayores. Y animamos a todos los miembros de la parroquia a cuidar la formación, puesto que cultivar y crecer en nuestra fe no es sólo tarea de niños.

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