Se ha realizado recientemente un estudio bastante particular, dirigido por Ali Ahmed de la Linneus University y Osvaldo Salas, de la universidad de Goteborg, Los dos investigadores han demostrado que las personas tienden a comportarse de una manera mejor  si experimentan o han estado educados en pensamientos e ideas religosas. El tema es, evidentemente, de un interés máximo, porque la cultura laicista busca continuamente el enfrentamiento con la Iglesia católica y vincula la fe religiosa con conductas violentas, intransigentes y totalitarias.

224 estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, en Chile, han sido sometidos a una entrevista a través de dos exámenes clásicos para examinar sus niveles de “generosidad” y “egoísmo”, mediantes dos pruebas, llamadas “Dictator Game” y “Prisoner’s Dilemma”. El primer test mide el grado de altruismo, mientras que el segundo evalúa la capacidad de cooperación. Las personas que habían recibido una educación religiosa tendían a ser más generosos y cooperativos, independientemente del hecho de concebirse como creyentes.

Los investigadores han propuesto dos posibles interpretaciones de los resultados:

  1. Sentir la presencia de Dios estimula a las personas a portarse bien. Si esto es verdad, los no religiosos deben tener algún tipo de instinto sobre la existencia de Dios, debida quizá a su educación y su biología.
  2. Una educación religiosa promueve los comportamientos pro-sociles. Válido y aceptado también para los no creyentes.