Un niño, una golosina y una cámara oculta. El niño puede comer inmediatamente la golosina, si quiere. Pero si espera hasta el final, se le dará otra. ¿Será capaz de vencer la tentación, sobreponerse y esperar, para conseguir un premio doble?

Muchas veces en la vida nos encontramos ante el dilema de satisfacer inmediatamente nuestros deseos, o controlarlos para obtener una ganancia mayor.

¿Quién es más persona, quién es más maduro, quién es más feliz: el que hace aquello que quiere, cuando y como quiere, o el que sabe esperar y privarse de un bien menor para alcanzar un bien mayor? El debate está abierto…

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