Archive for marzo, 2011


“Querido Dios, gracias por el hermanito, pero lo que yo te pedí fue un perro”, “Querido Dios, ¿Los pecados tú también los marcas en rojo como la profe?”, “Querido Dios, si no llegas a extinguir los dinosaurios no habríamos tenido sitio nosotros. Lo has hecho muy bien”, “Querido Dios, no te preocupes por mi. Yo miro siempre a los dos lados antes de cruzar”. Gianluca, Clara, Mauricio y Marco son niños reales que escribieron sus cartas a Dios. Le contaban sus preocupaciones, sus preguntas y sus secretos…

Cartas como estas han servido para inspirar una de las obras cinematográficas más conmovedoras de los últimos tiempos. Se trata de “Cartas a Dios”, una película que, según su distribuidora en España Karma Films, es de aquellas que “¡conquistan al primer minuto! La cinta, que se estrena en España el 15 de abril, cuenta la conmovedora historia de Óscar, un niño de diez años de edad y que padece una enfermedad terminal. Ni los médicos ni sus padres se atreven a contarle la verdad sobre su salud. De esto se percata el pequeño y, furioso, se niega a hablar con nadie, excepto con Rosa, una ex boxeadora. Cuando se acerca la Navidad, ella le sugiere un juego: vivir como si cada día fuesen diez años de su vida y contarle la experiencia a Dios a través de cartas que ella misma enviará. Así nace entre ellos una amistad que cambiará sus vidas.

La crítica cinematográfica ha reconocido el valor de esta película que se encuentra entre las 15 más vistas de Francia.

Para Le Figaroscope, “este cuento es un tesoro de la inteligencia y el corazón (…) una maravillosa aventura”, mientras que para Excessif “cada minuto de la película se convierte en una delicia para el espectador”. No menos elogioso ha sido el director de la Semana de Cine Espiritual, Peio Sánchez Rodríguez,que asegura que se trata de “un inesperado viaje hacia la fe más allá del dolor y la muerte”. La presencia de 60.000 espectadores que acudieron a su estreno galo en un fin de semana respalda la opinión de los entendidos.

Eric-Emmanuel Schmitt es el director y autor del libro en el que está basada la película. Reconocido autor de teatro -premiado en 2001 con el Gran Premio de Teatro de la Academia Francesa por el conjunto de su obra- y escritor de novelas como la conocida ‘El señor Ibrahim y las flores del Corán’, vuelve a dirigir tras su debut cinematográfico con “Odette Toulemonde”, esta historia basada en su novela ‘Oscar y la Dama de Rosa’ protagonizada por Michéle Laroque, Max Von Sydow, Myléne Demoneot y Amira Casar.

Según Schmitt, tanto el libro como la película son un canto a la esperanza ya que “cuando la medicina no puede hacer nada, se puede salvar a las personas con el humor y la imaginación”.

Fuente: Religión en Libertad

Cuando tenía tres años su madre le abandonó atado a un poste de electricidad. A los cinco años su padre le dio una paliza que le retuvo en un hospital hasta los siete años. El resto de su infancia la pasó de una casa de acogida a otra, hasta que, ya en la adolescencia y tras varias estancias en la cárcel para menores, vivió la ley de la calle para subsistir. Con esa vida, lo único que le animaba a seguir era el deseo de matar a su padre. Pero el “Big Boss” –como llama a Dios– y el encuentro con personas clave hicieron que su camino diese un giro de 180 grados hacia el perdón y el amor.

Tim GUÉNARD fue un niño rechazado y maltratado por las personas que más le importaban: sus padres. Como su familia no quiso hacerse cargo de él, entró en un orfanato a los siete años donde tampoco nadie lo quiso adoptar. Sufrió el maltrato y el desprecio de las personas encargadas de su cuidado y acabó en un hospital psiquiátrico por un error administrativo. De allí fue a parar a un reformatorio, donde aprendió a pelear y a odiar al mundo entero… Sólo las ganas de matar a su padre le mantuvieron en pie, convertido ya en todo un delincuente de 12 años.

El círculo vicioso siguió su curso con más huidas, maltratos físicos, vivencias en la calle, una violación y las mafias de la prostitución. Pero a los 16 años, una jueza –“la señora jueza”– fue la primera persona que realmente se ocupó de él; le consiguió un trabajo como aprendiz de escultor de gárgolas y, con esta profesión, Tim comenzó a ser alguien.
Tras cumplir la mayoría de edad, el encuentro con otras personas clave le llevaron por un camino de renovación, de perdón y superación de aquella dramática espiral que asoló toda su vida.

Apoyado en el “Big Boss”, Tim es hoy un hombre de casi 50 años, que vive en el sudeste de Francia, cerca de Lourdes, y que está felizmente casado con Martine, con quien tiene cuatro hijos. Un hombre que acoge en su propia casa a personas con problemas, a las que orienta y da ánimos para que encuentren nuevos motivos para vivir, ofreciéndoles un techo y una mano amiga. Un hombre que no olvida la promesa que se hizo en su adolescencia: acoger a otros con las mismas necesidades que él sufrió.

Pero la misión de Tim no sólo se desarrolla en Francia, el culmen de su renovación interior fue escribir un libro autobiográfico (Más fuerte que el odio. Ed. Gedisa, 2003), donde desgrana con sencillez y sinceridad la historia de su vida. A partir de entonces, acude a donde le llaman para narrar su experiencia, demostrándole al mundo que “el hombre es libre de alterar su destino”.

Cuando piensa en su infancia, ¿cuál es su peor recuerdo?

El peor es haber estado tres años en la cama de un hospital por culpa de los golpes que me dio mi papá. Cuando bebía, no sabía lo que hacía y me pegaba sin darse cuenta. Lo que más me dolió es que durante ese tiempo de convalecencia, nunca tuve una visita.

Un día en el hospital, vio que a su compañero de habitación se le cayó el envoltorio de uno de los regalos que recibió. Usted cogió ese papel y lo escondió. Cuenta en su libro que, a pesar de su situación, este simple papel le ayudó a salir adelante…

Sí, eso fue lo que me ayudó. El papel tenía el dibujo de un tren con vagones llenos de juguetes y un oso de peluche que movía su brazo. Lo escondí en los baños del final del pasillo y todos los días me arrastraba hasta allá (no podía andar) para ver mi papel a escondidas; me daba la impresión de que el osito me decía “¡Hola Tim!” y que me daba las buenas noches al final del día. Para mí era la única visita (esto demuestra que lo que desechan los demás puede ser importante para otros). Ese papel me dio un poco de calor y suscitó en mí el deseo de volver a caminar. Gracias a ese esfuerzo para ver mi papel de regalo, aprendí a andar nuevamente.

¿Qué se necesita para superar una situación como la que describe?

Siempre es necesaria la motivación. Yo soñaba que habían metido a mi papá en una lavadora y que llegaba todo nuevo. ¡Tenía tantas ganas de un beso!, o de una mirada, un gesto; pero tristemente nunca llegó… Un día ya no tuve ganas de eso, tuve ganas de vivir para matarlo; y el odio me dio fuerza.

Sin embargo, insiste en que el odio y la violencia no son genéticos, ¿cómo romper ese círculo vicioso?

Si una persona no sale de su entorno, no se da cuenta de cómo es en realidad y, por desgracia, reproduce esas actitudes inconscientemente. Cuando ves a personas que quieren y son queridas eso te ayuda a no reproducir malas conductas. Para los que no tienen cariño, ver a gente con amor es como mirar ese escaparate donde no se puede comprar. Sin embargo, puedes decir: “pues yo algún día viviré de otro modo”. Yo no he reproducido la violencia simplemente porque encontré a gente que me hizo desear cosas más positivas.

¿Qué le permitió olvidar y perdonar?

Ha sido un camino imprevisto en el que encontré a gente que dice en voz alta lo que tú piensas en bajito. Esos que van unos pasos por delante de ti, que han tenido una vida difícil y que ahora tienen una vida muy bella. Me preguntaba por qué y pensaba que yo también tendría una vida así en el futuro. Esa gente te da ambiciones, incluso sin que tú lo sepas. Por eso la mejor manera de ir en contra del destino es ir al encuentro de los demás; porque te dan ilusiones y te enseñan que la vida tiene otro paisaje.

Usted acoge en su familia a jóvenes con problemas, ¿qué les ofrece a diferencia del DASS (el servicio del Estado para niños abandonados)?

Es muy importante que esos jóvenes vean que la vida no es una fantasía, que hay otro modo de existir, que cuando uno comete un error puede pedir perdón e intentar no volver a hacerlo. Para que ellos se convenzan, lo tienen que ver en la práctica.

Nosotros acogemos a los jóvenes y delante de ellos vivimos como una familia normal, por eso no es difícil para ellos imitarnos. Si fuéramos gente “perfecta” sería difícil imitarnos, pero justamente los roces que tenemos en la familia nos dan la oportunidad de crecer. Por eso, los jóvenes piensan: ¿y si yo también fuera capaz de mejorar?


¿Qué les diría a los jóvenes para animarlos a mirar más alto?

A los que tienen la suerte de tener una familia, les diría que es importante respetarla, honrarla y aceptarla; que ni aquellas personas a las que más queremos son perfectas. Muchas veces pregunto a la gente: “¿les has dicho a tus padres o a tus hijos que los quieres?”. Y la gente me dice: “ya lo saben”. Para criticar y decir lo malo, la gente no pone medida; sin embargo, cuando toca decir “te quiero” o “estoy orgulloso de ti” muchos se callan. Se anima a los futbolistas o a los ciclistas, pero es necesario que nos animemos entre nosotros. No es necesario ser un famoso para que alguien te anime. Y cuando los jóvenes ven eso, se producen cambios extraordinarios.

¿Qué influencia ha tenido su esposa sobre usted?

Mi mujer viene de un entorno completamente distinto, en el que no había problemas ni confusiones. Ella es diferente: es sencilla y vive sin complicaciones mentales. Conocía cosas que yo desconocía, tenía valores que me atraían… a veces los extremos se atraen. Y, ante todo, tuvo una mirada bella sobre mí porque si algunas veces soy guay, otras soy muy tonto. Cuando hablábamos yo le decía: “confía en mí y ya verás. Cambiaré”. Algunas cosas las cambiaba fácilmente pero en otras tenía que ponerme tres o cuatro veces. Ella ha tenido la paciencia y la delicadeza de creer en mí, incluso cuando yo dudaba de mí mismo.

¿Y sus hijos?

Los hijos son un regalo hermoso. Hay espejos para mirarse, peinarse y vestirse, pero el espejo para cambiar tu vida está en aquellos que más quieres. Porque uno solo no puede verse a sí mismo. No es suficiente con decirte que vas a cambiar. Los niños exigen que no te des a medias. Ser adulto es fácil, pero para ser una gran persona, se necesita a los niños.

Mis hijos me decían que no hubieran querido tener otro papá y eso me hacía sentir muy orgulloso. Me decían: “papá, has cambiado mucho, eso está muy bien, ya no te peleas”. Yo les digo a mis hijos: “si papá hace algo bien, decírselo; y si hace algo mal, también”. Mi reto es mejorar cada día.

Ha tenido momentos duros pero también luces en la oscuridad: encuentros hermosos como, por ejemplo, con la Madre Teresa de Calcuta en Roma…

Pues yo no lo hice a propósito, no sabía ni quién era. Para mí era una anciana. Eso es otro ejemplo de lo que ha pasado en mi vida: tener encuentros que si los hubiera buscado nunca los habría vivido. Para mí son caricias del “Big Boss”; la vida no sólo te trata mal, eso únicamente pasa en las malas películas. En la vida real, cuando se escucha a la gente que se ha levantado después de vivir situaciones difíciles, uno se da cuenta de que nadie se levanta solo. Yo mismo he tenido personas en mi camino: el indigente que me enseñó a leer, papá Gaby (su padre adoptivo de los servicios sociales del Estado), la buena jueza y el padre Thomas. Todos son como regalos. El regalo más bonito en la vida son las personas que uno ha querido y quiere; y se necesita la vida entera para conocerlas.

Cuando expone su testimonio de vida, ¿cree que ayuda a las personas que tienen problemas?

Yo nunca pido dar ninguna charla pero hay gente que me invita. Recibo muchos correos de personas que han cambiado su vida porque se dicen: “si Tim lo ha conseguido, yo también puedo”. Mucha gente afirma que mi testimonio le ha dado sentido a su vida. Algunos han dejado de beber o de ser violentos y vienen a darme las gracias. Pero yo no he hecho nada. Por ejemplo, la gente lee mi libro y piensa: “Tim no es mejor que yo, así que igual yo también puedo cambiar”.

Por desgracia, se necesita tiempo para que los demás se den cuenta de las cosas, por eso la gente no tiene que desesperarse a la hora de hacer el bien. El campesino, cuando siembra, no va al día siguiente a su campo a echarle la bronca a la tierra y a pedirle que se dé prisa en dar frutos. El amor que se da en este mundo es similar: no es para gente que tiene prisa.

El pasado fin de semana tuvo lugar en Carrión de los Condes, en el albergue parroquial de peregrinos, la primera convivencia de los jóvenes de la parroquia de Becerril de Campos, en la que participaron chicos de los grupos de confirmación y postconfirmación.

El fin de semana ha sido intenso en experiencias y actividades. El lema de la convivencia ha sido “Firmes en la Fe”, y el leit-motiv de estos tres días ha sido la vocación.

El viernes por la tarde, después de acomodarse, los jóvenes recorrieron Carrión para conocer su rincones más especiales. Tras la cena, disfrutaron viendo la película Hancock, cuyo protagonista es un superhéroe que no acaba de aceptar sus cualidades.

Tras una nochecita toledana, la mañana del sábado  se dedicó a reflexionar sobre la propia vocación a la vida, recorriendo por grupos un tramo del Camino de Santiago, desde Carrión a Villalcázar de Sirga.

La tarde fue variada: después de reflexionar sobre la vocación cristiana o experiencia de encuentro con Jesús, los jóvenes que lo desearon pudieron celebrar el sacramento de la reconciliación, y tener a continuación un momento de paseo por Carrión.

Una divertidísima velada ocupó toda la noche del sábado; en ella tuvieron lugar juegos, bromas, bailes y cantos variados.

La noche del sábado al domingo, además de dormir una hora menos por el cambio de hora, fue nuevamente una nochecita toledana. Y eso pasó factura el domingo por la mañana, momento en el que tuvo lugar la última charla, sobre las distintas vocaciones en la Iglesia. El grupo tuvo el privilegio de recibir la visita de tres personas que compartieron su testimonio de vida y de vocación: Cecilia Presa, casada, Abel Pagán, seminarista de Palencia, y Diana, religiosa del Monasterio de la Conversión. Se trató de testimonios muy impactantes y personales, llamados sin duda a dejar una huella profunda y duradera.

La mañana se cerró con la celebración de la eucaristía, que recogió desde la fe los momentos más intensos de la convivencia. En dicha eucaristía los jóvenes recibieron el decenario de la unidad, que simboliza la unidad que están llamados a cultivar en el grupo y con Jesús. En la eucaristía, así como en la comida final, tomaron parte algunas familias que vinieron a acompañar a sus hijos.

Se trató, en definitiva, de una buena oportunidad de profundizar la fe, la amistad y de crecer como personas.

Si haces clic aquí puedes visualizar algunas de las imágenes de esta convivencia.

“No somos realmente capaces de aceptarnos a nosotros mismos si no es bajo la mirada de Dios.

Para amarnos necesitamos de una mediación, de la mirada de alguien que, como el Señor por boca de Isaías nos diga: ‘eres precioso a mis ojos, y yo te amo’ (Is 43,4)

Para amarnos y aceptarnos como somos tenemos una necesidad vital de la mediación de la mirada de otro.

Esa mirada puede ser la de un padre, un amigo o director espiritual, pero por encima de todas ellas se encuentra la mirada de nuestro Padre Dios: la mirada más pura, más verdadera, más cariñosa, más llena de amor, más repleta de esperanza que existe en el mundo.

Creo que el mejor regalo que obtiene quien busca el rostro de Dios mediante la peseverancia en la oración es que, un día u otro, percibirá posada sobre él esa mirada y se sentirá tan tiernamente amado que recibirá la gracia de aceptarse plenamente a sí mismo” (J. Phlippe).

Se ha hablado mucho en los últimos días sobre los ataques de grupúsculos laicistas, feministas, ateos, gays y de extrema izquierda primero a la capilla de la Universidad de Barcelona, luego a la capilla de la Complutense y por último a la de la universidad de Valencia. Este es el comentario más claro y razonable que he encontrado sobre los hechos, tomado del excelente blog “Internet Política”. Dice lo siguiente:

Estamos en un Estado aconfesional, eso es lo que la Constitución proclama. No hay una religión de Estado.

Estamos en un Estado neutral políticamente, no hay un partido del Estado.

¿Qué parte de la Constitución no entienden las niñatas que invadieron el pasado 10 de marzo la capilla de la Complutense?

Las estudiantes que entraron a molestar a las personas creyentes que estaban rezando en la capilla disfrutan también de un espacio público pagado por todos en el mismo edificio. Les parece absolutamente correcto que el Estado sufrague los gastos de “su” postura política, de “su” ideología, a pesar de que el Estado es neutral políticamente.

Sin embargo, les molesta el espacio que el estado aconfesional mantiene para los católicos.

Por las mismas, ¿qué tal les parecería que un grupete de rezadores invadiera su espacio con salmodias e incienso mientras ellas debaten sobre empoderamiento y patriarcado?

Bien. La solución justa es cerrar cualquier local que en un espacio público se dedique a usos privados o habilitarlos para los que tengan una demanda mayoritaria.

Eso es lo justo. O para nadie o para los que representan un número mayor de alumnos y profesores.

Lo que no tiene ningún sentido es que haya determinados grupúsculos que se consideren respaldados por la Constitución para enterrar o recluír en la intimidad las manifestaciones religiosas, porque las manifestaciones religiosas tienen todo el derecho de ser públicas, en la misma medida que las manifestaciones políticas.

Si no les gusta la Constitución que lo digan y que intenten cambiarla, pero hoy en día tanto derecho tienen los católicos a tener una capilla en la Complutense como las niñatas a tener su local. Si admiten el pluralismo han de respetar a los demás. Si no lo hacen, como en este caso, sanción.

ActualizaciónMás de 700 universitarios ya han firmado la Declaración de Somosaguas, pidiendo respeto a las creencias y sanciones para aquellos que no respetan a los demás. Magnífica iniciativa.

El test de la golosina

Un niño, una golosina y una cámara oculta. El niño puede comer inmediatamente la golosina, si quiere. Pero si espera hasta el final, se le dará otra. ¿Será capaz de vencer la tentación, sobreponerse y esperar, para conseguir un premio doble?

Muchas veces en la vida nos encontramos ante el dilema de satisfacer inmediatamente nuestros deseos, o controlarlos para obtener una ganancia mayor.

¿Quién es más persona, quién es más maduro, quién es más feliz: el que hace aquello que quiere, cuando y como quiere, o el que sabe esperar y privarse de un bien menor para alcanzar un bien mayor? El debate está abierto…

Hija biológica de madre adolescente, adoptada a los seis meses en una familia numerosa, retada cada día por sus piernas, que no la sostienen… Miriam Fernández, a los 20 años, ha hecho realidad su sueño de sacar un disco, que está por ahora en ITunes y en las librerías San Pablo.

En él canta a la esperanza, a su padre fallecido, a las embarazadas asustadas, a la vida. Le precede un dato: 1,6 millones de reproducciones en YouTube de la canción que interpretó la noche que ganó el concurso televisivo «Tú sí que vales». Miriam ha escrito todas las letras de «Bailando bajo la lluvia», un álbum que gustará mucho a las adolescentes, con unos textos que devolverán las ganas de vivir a más de una persona asustada o triste.

Las estadísticas dicen que la mayoría de adolescentes pierden la fe, entre los 12 y 18 años. ¿Qué les dirías?

Sólo puedo hablar de mi experiencia. En mi vida he pasado momentos duros, como la muerte de mi padre y la de mi hermano. Son momentos de preguntarle a Dios «¿por qué?» Pero al final de todas las oscuridades siempre he visto luz, he visto que todo sirve para algo, que Dios no manda nada que no podamos soportar. Todos tenemos dones para servir a los demás. En mi disco canto: «siempre hay algo mejor por llegar». Hay momentos en que digo; «Dios, este asunto lo pongo en tus manos», y eso me da fuerza. Dios está ahí, no quiere nada malo para nadie. En esta sociedad, y a estas edades, hay que seguir creyendo.

¿Perteneces a algún movimiento católico?

No, a ninguno. Estuve cuatro años en un colegio del Opus Dei, y algunas cosas que aprendí allí las he llevado a mi vida. Que el trabajo hace santo, es verdad. Que hay que ser constante. También estuve en colegios de monjas, y en ellos aprendí más cosas que me sirven.

Dicen que los de tu edad son «la generación de la música de fondo». ¿Distrae la música de lo importante?

Sí, pero no sólo a los jóvenes. Cierta música es sólo negocio. Quisiera que mi música, aunque es movida, sirviese también para hacer silencio y reflexionar. A veces se infravalora la música, sacan a la cantante con menos ropa y buscan llegar a los jóvenes sin decir nada. Eso es un error.

¿Qué piensas del caso de Hannah Montana, ahora tan erotizada?

Empezó en Disney, era un modelo para niños y niñas, y la quisieron cambiar, romper con el público infantil, y pasó de ser ejemplo para niñas a llevar un corsé negro enseñando lo que no hace falta para ser cantante. Como si eso fuera lo que vende en la sociedad. Yo he dicho a mis amigos que no dejen que se me suba nada a la cabeza. Si una discográfica me ofreciese triunfar, pero sin dejarme componer mis letras y cambiándome la imagen, les diría que no.

¿Escuchas música cristiana?

No, escucho pop. Pero de niña cantaba en el coro de la parroquia. La música fue mi salvación en una infancia dura, cuando otros niños se reían de mí. Seguí cantando y vi que no es lo mismo cantar porque sí que hacerlo sabiendo que así ayudas a los demás.

Has apoyado las campañas pro vida del Foro de la Familia. ¿Te ha dado problemas?

Comentarios negativos a mis canciones en las redes sociales. «No deberías estar tan posicionada», me dicen. Pero defender la vida es una cuestión humana, no política. Digo «no al aborto», pero más aún digo «sí a la vida». Eso me cerrará algunas puertas, y quizá abra otras. Si una embarazada escucha mis canciones y le dan esperanza y eso salva a su hijo, todas las críticas me habrán dado igual

Su madre biológica, «sin nadie a su favor», la tuvo con 17 años, y la dio en adopción con 6 meses. Ella está agradecida de no haber sido abortada, aunque tuviese parálisis cerebral. «Los médicos decían que a los 15 años no caminaría, sólo me arrastraría, pero hoy camino con ayuda de un andador», explica. Ha crecido con cinco hermanos. La muerte reciente de su padre y de uno de sus hermanos ha supuesto una prueba, pero no se rinde. Canta desde niña, ganó el concurso «Tú sí que vales» en televisión y defiende la vida siempre.

Con esta canción, compuesta por ella misma, Miriam Fernández ganó el concurso “Tú sí que vales”, de Telecinco.

¡Gracias, Miriam, por ayudarnos a mantener la esperanza en la vida!

Fuente: La Razón

    Este bodrio de canción es el himno oficial de las Jornadas Mundiales de la Juventud 2011, de Madrid:

    La organización oficial, ante las protestas recibidas, no ha tenido más remedio que crear un concurso de himnos “alternativos”. En la opinión de muchos expertos, el himno oficial (cuya letra ha elaborado el obispo auxiliar de Madrid César Franco, y cuya música ha compuesto el sacerdote Enrique Vázquez) no se corresponde a un himno alegre, festivo, sencillo y pegadizo, propio para ser cantado en una gran asamblea de jóvenes. Estos son algunos de los himnos “alternativos”, compuestos por músicos y jóvenes de todos los rincones del mundo:

    Este primer himno es del grupo de jóvenes Juan Pablo II de la Pastoral Juvenil de la diócesis de Cuenca. A mi juicio, el mejor de los presentados hasta ahora, porque se ajusta mejor a lo que han sido los himnos de las últimas JMJ, como el de Sydney 2008 (Receive the power, de Guy Sebastian), el de Roma 2000 (Jesus Christ, you are my life, de Marco Frisina):

    Este otro himno lo propone la comunidad del Emmanuel, de Francia. Se titula “Alegría” y tiene el tono y el ritmo propios para ser cantados por una asamblea grande de jóvenes, con la letra en distintos idiomas:

    Este último himno es la curiosa y bonita propuesta de un grupo llamado “Orden y mandato de san Miguel Arcángel“, de Pontevedra. Con un ritmo muy juvenil y moderno, la voz de las dos solistas me recuerda a Marta y Marilia, del grupo “Ella baila sola”:

    Cualquiera de estas tres canciones podría ser el himno de las JMJ… Aunque pensándolo bien, si el himno oficial no fuera tan horrible, no hubiéramos conocido estas otras hermosas canciones. Puedes votar el himno que más te guste en www.madridmeencanta.com

El 22 de marzo esta página recibió, en torno a las 8 de la tarde, su visita número 10.000.

Han pasado algo más de cuatro meses desde el día 8 de noviembre de 2010, cuando este blog de la parroquia de Becerril vio la luz por primera vez, con dos publicaciones: “Unción de Enfermos en la Residencia de Ancianos” y “Becerril con la cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud“. A lo largo de este tiempo se han publicado 73 entradas, que abarcan los más variados temas y acontecimientos de la parroquia de Becerril, la diócesis de Palencia y la Iglesia universal.

De este modo el blog se ha convertido en una ventana hacia el mundo y en un espejo en el que todos los becerrileños pueden ver reflejada la vida de su pueblo y de su parroquia.

Este blog ha alcanzado 10.000 visitas, hechas desde los rincones más insospechados del mundo, no sólo desde nuestro pueblo. Sin el apoyo, el ánimo y la atención de todos los amigos y vecinos de Becerril, esta pequeña meta de las 10.000 visitas no se hubiera alcanzado. Por eso, ¡gracias a todos!

Este blog seguirá caminando, creciendo y marcándose metas, siempre fiel a su misión de acercar a todos vosotros la vida de la parroquia, de la Iglesia diocesana y universal, el Evangelio y la persona de Jesús. ¡Contamos con vuestro apoyo e interés!

El doctor Robert Enright es psicólogo y enseña Psicología de la Educación en la Universidad de Wisconsin. Durante una conferencia sobre neurociencia en Roma, el pasado mes de febrero, ha demostrado que perdonar es bueno también no sólo para la salud espiritual, sino también para la salud psicológica.

Cuando una persona perdona, abandona el dolor de lo que ocurrió, se da cuenta que es más fuerte de lo que pensaba, de que es capaz de levantarse y afrontar de otro modo el problema, de afrontarlo con compasión. Eso hace a las personas más fuertes”.

Robert Enright ha desarrollado un nuevo método terapéutico llamado ACT, que podría traducirse como “Decidirse a Aceptar lo Ocurrido”. Dice que es un método eficaz para aceptar las circunstancias y perdonar.

Si estamos verdaderamente decididos a reducir el resentimiento, nos quitaremos de encima parte del enfado. La psicología muestra cómo, aunque sólo reduzcamos un poco el resentimiento, mejora enormemente la salud mental”.

También intervino el teólogo Robert Gahl, quien sostuvo que los nuevos descubrimientos de la neurología confirman las ideas sobre el perdón de autores clásicos y medievales.

Aristóteles y Tomás de Aquino ofrecen la base filosófica para entender mejor este método de psicoterapia, que es una terapia dirigida al comportamiento y al conocimiento”.

El sacerdote Robert Gahl destacó que por encima de todo el perdón es un acto de amor. Por eso, no puede limitarse a un único gesto. Es una virtud que cada uno debe cultivar. Un desafío para mejorar la salud, toda la vida.

Así que esta Cuaresma, ¡a perdonar! Lo dice no sólo el Evangelio, sino también la ciencia y la psicología.

 

Los próximos días 29 y 30 de abril y 6 y 7 de mayo, a las 20h en los locales parroquiales de Paredes de Nava, tendrán lugar los Cursillos Prematrimoniales para aquellas parejas que vayan a casarse en el presente año 2011 en nuestro arciprestazgo de Tierra de Campos.

Los cursillos prematrimoniales son unas catequesis de preparación para todas las personas que vayan a contraer matrimonio.  Es un requisito necesario para todos aquellos que vayan a casarse “por la Iglesia”.

Es posible que las parejas que deseen casarse por la Iglesia tengan algunas dudas prácticas, que a continuación trataremos de aclarar:

Queremos casarnos por la Iglesia, ¿Qué tenemos que hacer?

En primer lugar los novios deben ir a una de sus parroquias (a la del novio o a la de la novia). Entérate cuándo el párroco tiene despacho abierto y concierta una visita para informarte de lo que necesitas para realizar el expediente de matrimonio (“los papeles” como dice la gente).

¿Con cuánto tiempo de antelación tenemos que ir a ver al párroco?

Debes acudir con suficiente tiempo. Unos seis meses antes de la fecha prevista para la boda si los dos sois de la misma diócesis y vivís en ella. Si uno de los dos es de otro lugar distinto de nuestra diócesis, es conveniente que acudáis incluso con más antelación.

¿Cuándo se puede poner la fecha de la boda?

Es conveniente no fijar la fecha de la boda hasta que el párroco que prepara el expediente matrimonial lo indique. Por supuesto, es necesario hablar antes con el sacerdote de la parroquia que con el restaurante.

¿Qué es eso del “expediente matrimonial”?

Es lo que la gente llama “los papeles de la boda”. Sin haber completado el expediente matrimonial una pareja no puede casarse por la Iglesia.

¿Me tengo que casar antes por lo civil?

No. Si usted se va a casar por la Iglesia no necesita casarse antes ni después por lo civil ya que el Estado reconoce como legal y válido el matrimonio canónico (el “casarse por la Iglesia”).

¿Existe algún paso antes de empezar a arreglar los documentos?

Sí. Los novios tienen que mantener una o varias charlas con el párroco que va a arreglar el expediente matrimonial. En dicha charla se profundiza en los motivos que les lleva a contraer matrimonio canónico.

¿Qué documentos se necesitan para casarse por la Iglesia?

Cada párroco indicará, según cada caso concreto, qué documentos necesita para proceder a completar el expediente matrimonial de una pareja. Tenga en cuenta que los documentos tienen que tener menos de seis meses desde la fecha de expedición del mismo hasta la fecha de la boda. Todos los documentos que se solicitan a organismos públicos o eclesiásticos que tengan más de seis meses antes de la fecha de la boda se tendrán que solicitar de nuevo al organismo correspondiente.

Los documentos básicos que se solicitan son:

– Fotocopia del carnet de identidad.
– Partida de bautismo (el interesado la puede pedir en la parroquia donde se bautizó).
– Cerificado literal de nacimiento (hay que pedirlo en el registro civil donde nació el interesado).
– Certificado de fe y estado (se solicita en el registro civil de su localidad).
– Fotocopia sólo de la hoja del libro de familia de los padres donde aparece inscrito el interesado.
y cualquier otro documento que el párroco crea conveniente.

Además hay que llevar a dos testigos, mayores de edad, con carnet de identidad y que conozcan desde hace tiempo a los novios. Cada párroco determinará si admite familiares o no.

Si uno de los dos es viudo/a, ¿qué pasa?:

Además de los documentos anteriores…

– Certificado de matrimonio de la Iglesia donde aparezca el matrimonio con el cónyuge fallecido.
– Certificado de defunción del cónyuge.

Si se han casado previamente por matrimonio civil:

Además de los documentos anteriores…

– Para casarse por la Iglesia con la misma persona con la que se ha contraído matrimonio civil debe de presentar el certificado y copia del mismo del matrimonio civil que se expide en el lugar donde contrajeron matrimonio.
– Para casarse por la Iglesia con una persona distinta a la que se casó por lo civil deben aportar además:
. la partida del matrimonio civil legalizada.
. la sentencia firme de divorcio del anterior matrimonio civil.

En los demás casos: bodas de menores de edad, extranjeros, personas de otra religión, etc. cada párroco indicará qué otros documentos necesitan aportar para la celebración del matrimonio por la Iglesia.

¿Tenemos que hacer los cursillos prematrimoniales?

Sí. Para casarse por la Iglesia es obligatorio que los dos novios realicen previamente los cursillos prematrimoniales. Para poder acudir a los mismos necesita una autorización de su párroco, que te informará de los horarios y lugares donde se celebran. Acuda a su párroco para más información.

¿Y si nos queremos casar en otra parroquia que no es la del novio ni la de la novia?

En principio no hay mayores problemas. Tienen que ponerse en contacto con el párroco de la parroquia donde se quieren casar y solicitarle fecha concreta. Cada párroco de destino decidirá lo que crea conveniente.
Se casen donde se casen el expediente de matrimonio siempre se tiene que hacer en la parroquia del novio o de la novia.

¿Después de casados cómo podemos obtener el libro de familia?

El mismo día de la boda el párroco que les casó les entregará un certificado de celebración de matrimonio. Este certificado tienen que entregarlo en el registro civil del lugar donde se casaron y allí les darán el libro de familia.

Si alguna vez tengo que pedir un certificado de mi matrimonio por la Iglesia ¿dónde me tengo que dirigir?

Cualquier documento sobre su matrimonio (certificado de matrimonio, etc.) lo tiene que solicitar siempre en la parroquia donde se casó. Si también desea un documento civil (certificado civil del matrimonio canónico) tiene que ir al registro civil de la localidad donde contrajo el matrimonio por la Iglesia. Da igual que los “papeles” los arreglaron en la parroquia de cada uno. Todo lo relacionado con su matrimonio está en la parroquia donde se casaron.

El jueves 17 de marzo tuvo lugar en la parroquia de santa Eugenia la segunda sesión de nuestros encuentros de formación cuaresmales. En esta ocasión, un grupo de unas 50 personas no faltó a la cita con la película “La Última Cima“, que narra la vida del sacerdote madrileño Pablo Domínguez, fallecido repentinamente en 2009 en un accidente de montaña, con tan sólo 42 años.

Puesto que esta semana la Iglesia celebraba, en la festividad de san José, el día del Seminario, a la presentación de la película acudieron dos seminaristas del Seminario Menor, que compartieron con la comunidad su testimonio y su agradecimiento por las oraciones y la colaboración de todos con el Seminario.

La película cautivó a los asistentes, que transmitió de un modo positivo en qué consiste la vida y la misión de los sacerdotes, y los rasgos más destacados de la vida cristiana, como por ejemplo la actitud ante la muerte, la importancia de la oración o la eucaristía, la alegría, etc.

Los asistentes han quedado emplazados para el encuentro del próximo jueves 24 de marzo, a las 19h, en la sacristía de santa Eugenia. En esta ocasión, el tema de reflexión y diálogo será: “¿Tiene sentido celebrar la Cuaresma hoy?“, a cargo de la hna. Prado Heras, OSA, priora del Monasterio de la Conversión.

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