Como saben los feligreses de la parroquia de Becerril de Campos, la última semana he tenido la ocasión de volver a Roma, ciudad entrañable en la que he pasado los últimos cuatro años de mi vida.

Uno de los momentos más intensos de este viaje ha sido la oración que he podido realizar ante la tumba de Juan Pablo II y de san Pedro. Oración en la que he tenido presentes a todos los vecinos y feligreses de Becerril: a las familias, a los niños y jóvenes de la catequesis, a los ancianos de la Residencia, a los enfermos, a las religiosas de ambos conventos, a los que participan en los grupos parroquiales… Para todos he implorado la bendición de Dios, por la intercesión de san Pedro, el pescador de Galilea, y de Juan Pablo II, el hombre venido de lejos.

El próximo 1 de mayo el papa Juan Pablo II será beatificado por Benedicto XVI en la plaza de san Pedro. Después de más de seis años después de su muerte, el recuerdo de este gigante de la fe permanece aún muy vivo en nuestra memoria.

Os dejo con uno de los videos más entrañables de este hombre de Dios:

 

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