Una parte integrante de las liturgias navideñas es la adoración del niño, al finalizar la eucaristía. Este año en Becerril cumplimos esta hermosa devoción acercándonos a besar al niño sin olvidar al hermano más necesitado. Pues como dice la Biblia en la primera carta de Juan “¿Cómo es posible amar a Dios, a quien no ves, si no amas a tu hermano, al que ves?” (1ª Juan 4, 20).

Por eso, en el momento de adorar al Niño, este año se da a todos los feligreses de Becerril la posibilidad de expresar su generosidad colaborando con los más necesitados. Existen dos grandes huchas donde es posible depositar nuestro donativo, destinándolo bien a Cáritas, que financiará un proyecto en Haití, bien a Red Madre Palencia, que ayudará a las mujeres embarazadas con dificultades de nuestra provincia.

Los parroquianos de Becerril, que han asistido numerosos estos días de Navidad a las celebraciones litúrgicas, han acogido la idea con entusiasmo y están colaborando activamente en esta colecta.

Las huchas estarán disponibles todos los días, en el momento de adorar al Niño Jesús, hasta la festividad de Reyes.

No es posible celebrar la Navidad sin tener presentes a los más necesitados y sin tratar de llevarles algo de la luz que el Niño ha venido a traer a nuestro mundo.

¡Vive la Navidad en cristiano, promueve la Vida en abundancia para todos!

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