La mañana del sábado 18 de diciembre, a pesar del frío ambiental, provocó sudores en más de uno. Los chicos y chicas de los grupos de Confirmación y los recién confirmados se dieron cita a las 11 en la parroquia de santa Eugenia para montar el Belén, capitaneados por las hermanas Carmen y Marlene, del Monasterio de la Conversión.

Rápidamente los muchachos se dividieron en grupos para buscar todo lo necesario para el nacimiento: musgo, cortezas, tejas, paja, ramas, las figuras… incluso la rueda de un carro abandonado, que se encontró en una era, que con mucho esfuerzo y no poca dificultad se logró trasladar hasta la iglesia.

Los jóvenes mostraron su orgullo por el trabajo realizado posando para la imagen que encabeza esta entrada, y como recompensa, consiguieron uno de los privilegios más deseados de Becerril: subir a la torre de la iglesia y contemplar las vistas del pueblo a ojo de pájaro.

¡Ha sido una bella experiencia de trabajo en común, colaboración y amistad!

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