El pasado lunes, día 15 de noviembre, los ancianos de la Residencia   “Cristo de san Felices” de nuestro pueblo vivieron un momento de   intensa fe y emoción. Puesto que algunos de los residentes tienen ya   una avanzada edad y otros sufren diversos achaques, las religiosas   que les atienden con paciencia y dedicación, la hermana Aurora y la   hermana Carmen Rodrigo, junto con el párroco, decidieron realizar   una celebración comunitaria del sacramento de la Unción, idea que   fue acogida con gran alegría por todos los enfermos.

La celebración tuvo que realizarse en uno de los pasillos de la     Residencia, a causa del gran número de residentes que quisieron   participar en este momento. Después de algunos cantos y una   pequeña explicación del rito, se proclamó la Palabra de Dios y se inició una homilía dialogada, en la que los ancianos pudieron   expresar sus sentimientos y su confianza de que, también en la   debilidad, la fuerza de Dios es un apoyo firme para sus vidas.

A continuación tuvo lugar el momento más emotivo de todo el acto, la imposición de la Unción, que se llevó a cabo realizando una cruz con el óleo de los enfermos sobre la frente y la palma de las manos   de los ancianos.

Tras la recepción del sacramento, los participantes pudieron renovar su confianza en la gracia de Dios, que acompaña en los momentos más cruciales de la vida, y no está ausente tampoco en la debilidad y el ocaso.

“¿Alguno de vosotros enferma? Haga llamar a los presbíteros de la Iglesia y oren sobre él, ungiéndole con óleo en el nombre del Señor, y la oración de la fe salvará al enfermo y el Señor le aliviará, y los pecados que hubiere cometido le serán perdonados”. Carta de Santiago 4, 14-15

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