Este domingo 14 de noviembre celebramos el día de la Iglesia Diocesana. No sólo en Becerril, sino en todo el mundo, millones de católicos viven el Amor de Dios y predican la Buena Noticia, reconociendo en el prójimo el rostro de Cristo, de manera particular, en los más necesitados y desarrollando una enorme labor (social, educativa, asistencial, etc) que repercute en beneficio de la sociedad.

Esta comunidad de fe que compone la Iglesia Católica en España se divide territorialmente en 69 diócesis. Las diócesis están divididas a su vez en parroquias. Hay en España unas 22.000. Existen también 13.000 órdenes y congregaciones religiosas, 800 Monasterios de Clausura y miles de hermandades, cofradías, colegios, hospitales, albergues, etc. En total, existen unas 40.000 instituciones eclesiásticas en España, compuestas por cientos de miles de personas que viven en comunión con la Iglesia y trabajan para hacer el bien a sus semejantes.

La Iglesia está presente en los acontecimientos más importantes de la vida, acompañando a las personas que se acercan a Dios en los momentos más importantes de la existencia humana: en los felices (matrimonio, bautismo, confirmación) y también en los dolorosos (pecado, enfermedad, muerte). Por la Iglesia, el Dios del Amor, visible en Jesucristo, se acerca a cada uno para darle sentido y esperanza.

La Iglesia, como Pueblo de Dios, brinda a la sociedad valores permanentes que nos ayudan a crecer como personas y mejoran la convivencia entre los hombres: fe, defensa de los derechos humanos, fraternidad, dignidad de la persona, solidaridad, perdón, superación, esfuerzo, etc.

La Iglesia ayuda a los más necesitados de la sociedad: sin techo, familias rotas y desestructuradas, inmigrantes, ancianos, enfermos, etc. Estas actividades son realizadas en su mayoría por personas que entregan su vida a los demás. Los sacerdotes y los agentes de pastoral, que están al servicio de la comunidad cristiana, desempeñan, una labor discreta y muchas veces ignorada que construye el bien común de la sociedad.

Para mantener todas estas actividades son necesarios medios económicos. La principal fuente de financiación de la Iglesia son las aportaciones directas de los fieles: a través de  colectas, donativos, legados, herencias, suscripciones anuales, semestrales o mensuales, etc. Estas aportaciones representan alrededor del 70% de los recursos económicos de la Iglesia.

Otro modo de financiación para la Iglesia es la Asignación Tributaria. A partir de la Declaración de 2007 (a realizar en 2008), la Iglesia recibió del Estado el 0,7% de la cuota íntegra de los contribuyentes que manifiesten su deseo libre de que ese porcentaje de sus impuestos se destine a la Iglesia Católica. El resultado de la Asignación viene a ser el 25% del presupuesto.

La Iglesia ha ido constituyendo un patrimonio eclesiástico  que administra con criterios de prudencia, cumpliendo la voluntad de sus donantes, y del que obtiene rendimientos, que suponen alrededor del 5% del total de sus ingresos.

En este día se realiza, además, una colecta, para apoyar las necesidades materiales de la Iglesia diocesana en Palencia. ¿Eres miembro de esta familia? ¡Colabora!


Para más información, visita la web Por tantos.

Anuncios